martes, 23 de octubre de 2012

DESAFIO CANTABRIA 2012


Esta es la crónica que nos envía nuestro amigo Nacho del Desafio Cantabria.
Llevó como escudero a nuestro Bisonte Beta que le acompañó durante la prueba.
Si queréis acompañamiento para vuestra primera vez, ya sabéis  BISONTES DEL CIERZO, animales de Ultracompañía. …..  jajajaj!!!
ENHORABUENA NACHETE!!!!!!!!!!!
 

MI PRIMERA ULTRA

Son las 19:00 h de la tarde cuando llego a San Vicente de la Barquera, pero hace ya horas que estoy nervioso y ansioso por participar en la que va a ser mi primera ultra. No es una ultra cualquiera, es el Desafío Cantabria, 88 km con 12.000 mts. De desnivel acumulado y lo que es mas importante, en casa, trascurre en su totalidad por Cantabria, saliendo de la playa de el Tostadero en San Vicente de la Barquera y llegando a Espinama después de pasar por los maravillosos  Picos de Europa.
Ahí me encuentro con el que va a ser mi compañero de ruta, el bisonte Beta, como le llaman sus compañeros de manada, una manada, que sin dudarlo ni un solo segundo, es garantía de éxito, no solo en el ámbito deportivo sino también en el solidario como bien demuestra su  curriculum. Los dos no dirigimos a recoger nuestro dorsal y ya vemos  que se va respirando el ambiente de buen rollo y camaradería que nos va a acompañar en las próximas horas. Ya con nuestro dorsal y nuestra bolsa de corredor  en la mano asistimos a la cena a la que nos invita la organización y a la charla informativa  de lo que nos vamos a encontrar en el recorrido.
Ya solo queda cambiarse de ropa y organizar la mochila que vamos a entregar a la organización para poder disponer de ella en el km. 44, punto intermedio de la carrera, y como no, todo son dudas, salgo de corto o hará demasiado frio, llevo mas geles o con estos será suficiente, se me olvida algo del material obligatorio o lo llevo todo… Aquí es cuando la experiencia del Bisonte Beta sale a relucir  y me dice: Nacho, el trabajo ya esta hecho, así que olvídate de todo y empieza a disfrutar de tu primera ultra.
En la línea de salida empieza el subidon, ya no hay marcha atrás toda la gente animando, amigos, familia, etc.…….. suena el cohete y todos empezamos a correr, unos se paran a saludar, otros corren como si estuvieran disputando la final de los 100 mts. lisos y yo entre ellos me dejo llevar por las calles de San Vicente.
Al llegar al primer avituallamiento, Gandarillas, miro el reloj y veo en el la 1:19, vamos muy rápido, esto es muy largo, comemos y bebemos nos despedimos de los conocidos y seguimos  camino hacia Cades, seguimos a buen ritmo pero me encuentro cómodo, a medida que pasa la noche voy mejor, o eso creo yo pero a las casi 5 horas de la salida noto mi primer bajón, es la subida al collado de Arria, una subida durilla y bastante embarrada además de ser una hora bastante mala. Es aquí donde Beta vuelve con unas palabras de aliento, “tranquilo que esto pasa, es una hora bastante mala, el sueño es un mal compañero de viaje.” Al coronar el collado ya voy espabilando y me coloco delante para hacer una bajada un poco “kamikaze” pero divertidísima en la cual acelero al oír las voces de Noe y Milio, nuestros “ángeles nocturnos”  que nos gritan y animan para llegar así al avituallamiento de Cicera. Y así, sin darnos cuenta llegamos al punto intermedio de carrera km 44. Lebeña, en el cual descansamos 35´ nos cambiamos de ropa y recuperamos fuerzas comiendo y bebiendo en el magnifico y rebosante avituallamiento que la organización ha dispuesto aquí.
Es realmente aquí donde comienza mi  carrera, pues a partir de aquí se atraviesa el macizo oriental de Picos de Europa, vamos que comienza una bonita pero dura ascensión desde los 215 mts. de Lebeña hasta los 1.930 de la horcadina de covarrobles  además de ser la primera vez que paso de esta distancia en una carrera.
Son las 7:05 minutos cuando continuamos pasando por varios pueblos como Allende, Cabañes, Ullances, Brez, etc.…. y las fuerzas y los ánimos siguen intactos es de hecho en esta parte donde más disfruto de la carrera pues seguimos subiendo a buen ritmo y no paramos de correr en todos los tramos llanos y de bajada.
Así llegamos al collado Cámara km 67 en el cual hay que exprimirse al máximo pues es de gran dureza y vamos que si me exprimo de hecho al llegar arriba ya solo quedan un par de km de bajada hasta el siguiente avituallamiento, el refugio de Aliva  y es aquí donde empiezo a sufrir, pero sigo dándolo todo, si llego a el ya solo quedan 18 km a meta y me obligo a seguir sin parar aunque sufro mas de la cuenta. Al llegar me tumbo y empiezan los problemas de estomago, tiemblo como una hoja y empiezo a preocuparme pero en el avituallamiento todo son palabras de animo, de los corredores y de los voluntarios. Después de recuperar fuerzas durante algo mas de una hora y de alguna que otra vomitona, sigo carrera pero ya con las fuerzas justa para intentar llegar y es así como pasamos por la horcadina, para bajar hasta las portillas de Aliva y comenzar el ultimo y no por eso menos duro ascenso al collado Valdecoro, unos dos km con un desnivel de unos 600 mts. positivos en los cuales me arrastro y en los que recibo muchas palabras de animo de varios corredores que me adelantan.

Al llegar a arriba empiezo el ultimo descenso por la mítica y complicada bajada del hachero, conocida por ser donde se disputa el km vertical de Fuente De, la cual empezamos a bajar despacio y con mucha precaución hasta que oímos las voces de “nuestra pequeña pero IMPRESIONANTE afición” gritarnos animarnos como si fuéramos los primeros en pasar por ese punto de control, numero 8 situado en el parquin de la estación del teleférico.
De aquí a meta ya solo nos quedaban unos 4 km en los cuales alguna de las lagrimas que caían por mis mejillas me decían que lo había conseguido, que estaba en meta, que esto ya nadie me lo iba a quitar, que después de luchar contra los km, contra los metros de desnivel, mis dolores de estomago y sobre todo contra mi cabeza, después de 18 horas y 54 minutos ahora si que era FINISHER DEL DESAFIO CANTABRIA.
Ya solo me queda dar las gracias a toda la gente que confió en mi, familia, amigos, a mi mujer, Noelia, por tantas escapadas a lo largo del año para  poder entrenar, a los que pasaron frio por la noche para que no me sintiera solo, a los que salieron a entrenar conmigo durante estos meses, perdiendo tiempo de estar con los suyos, a los que me empujaron en la salida y a los que me animaron a que lo intentara, a la organización por esa gran carrera hecha para el corredor y a los voluntarios que dieron lo mejor de ellos para que no nos faltara nada y sobre todo a los BISONTES, que me han metido el gusanillo de las carreras ultra en el cuerpo y en especial al bisonte BETA, por su compañía y por compartir conmigo su sabiduría. GRACIAS!!!!
SIN TODOS VOSOTROS NO LO HUBIERA CONSEGUIDO.


1 comentario:

  1. Enhorabuena Nacho! Pues si que elegiste un buen bocado para estrenarte en ultras, jaja. Pero lo pasamos bien en los Picos, verdad? En fin, si tras patearte estos terrenos has acabado contento y entero, seguro te veremos en muchas chaladuras como esta. ¡Bievenido al Inframundo!

    Perdón, al Ultramundo, en que estáría yo pensando... :-)

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